«Corregir un texto es darle voz clara a lo que quieres decir.»
—E. B. White
E. B. White tenía razón: escribir es solo la mitad del viaje.
La otra mitad es asegurarte de que tu mensaje llegue al lector sin ruidos y con toda su esencia: corregir.
Soy Cristina y trabajo con escritores y profesionales que quieren asegurarse de que sus textos estén bien escritos y, sobre todo, de que sus lectores disfruten leyéndolos.
Porque escribir es un acto de valentía. Es convertir en palabras lo que lleva tiempo dando vueltas por tu cabeza, plasmar sobre el papel esos mundos que antes no existían y confiar en que esas historias lleguen limpias y sin errores a quien te lee.
Pero, a veces, ocurre que la historia no suena como la imaginabas, el artículo se encalla a mitad del redactado o el mensaje no es claro y no llega a transmitir ni las ideas ni las emociones que has puesto en él. Sientes que hay algo que «raspa», pero no sabes qué es. Y ahí es donde la corrección profesional deja de ser un lujo para convertirse en tu mejor aliada.
No estoy aquí para juzgar tus errores ni para cambiar como escribes. Mi trabajo es acompañarte para que publiques con la tranquilidad de saber que tu texto está bien escrito y dice, exactamente, lo que tú quieres decir.
¿Cómo ayudo a tu texto?
- Corrección de estilo (claridad y ritmo): Ajusto tu texto para que sea coherente y fácil de leer. Reviso la estructura de las frases, elimino muletillas y busco el vocabulario más preciso. Si el texto se enreda, lo deshago; si le falta fuerza, lo potencio. Elimino lo que distrae para que el texto se lea sin tropiezos, manteniendo intacta la esencia que le has puesto en cada párrafo.
- Corrección gramatical y ortotipográfica (limpieza absoluta): Me ocupo de la «higiene» del texto y de que tus frases cumplan las normas de la lengua. Reviso la concordancia, los tiempos verbales y el uso adecuado de pronombres y preposiciones. Reviso la ortografía, la puntuación, los detalles tipográficos y elimino esos pequeños descuidos que distraen al lector y marcan la diferencia entre un aficionado y un profesional. Es el acabado que tu obra merece.
- Corrección de maquetación (el toque final): Una vez que el libro está diseñado, le paso una última lupa sobre el formato definitivo. Detecto erratas que surgen al maquetar, ajusto espacios en blanco, saltos de página extraños o cortes de palabra indebidos. Me aseguro de que no haya distracciones visuales que interrumpan la magia de la lectura.
- Reescritura y revisión de contenidos: A veces, una idea necesita un empujón extra. Te ayudo a reordenar párrafos o reforzar pasajes que se han quedado cortos, o largos, para que tus ideas fluyan con naturalidad. Es un trabajo codo con codo para que el contenido sea tan sólido como tu intención al escribirlo.
- Acompañamiento y criterio propio: No soy un software automático; soy una mirada experta que te acompaña. Te ofrezco recomendaciones personalizadas sobre el tono, el léxico y la coherencia de tu obra. Estoy a tu lado para resolver dudas y ayudarte a tomar decisiones con total seguridad.
Porque un texto bien escrito no solo se lee mejor. También se siente mejor.
Entiendo la corrección como un equilibrio entre la norma y la intención. Mi trabajo es poner todo mi criterio profesional al servicio de tu historia, sabiendo que, a veces, la sensibilidad y el ritmo son tan importantes como la gramática misma.
- Ganas paz mental: Publicas con la seguridad de que tu voz suena exactamente como tú querías..
- Ganas credibilidad: Un texto impecable inspira confianza en tus lectores y editores desde la primera página.
- Ganas claridad: Tus ideas llegan limpias, sin obstáculos y sin ruidos que distraigan de lo importante: disfrutar de la lectura de tu texto.
Cuéntame en qué fase estás y buscaremos la forma de que tus textos crezcan.
Preguntas frecuentes: esas dudas que te rondan la cabeza
¿Necesito realmente una corrección si ya he revisado mi libro mil veces? Lo sé, te conoces cada frase de memoria. Pero ese es precisamente el problema: tu cerebro ya no lee lo que está escrito, sino lo que cree que está escrito. Una mirada externa y profesional detecta esas incoherencias que tú ya no ves y te da la certeza de que tu mensaje llegará intacto al lector.
¿Vas a cambiar mi forma de escribir o mi voz? Ni un ápice. Mi trabajo no es sustituirte, sino potenciarte. Imagina que tu texto es un diamante en bruto: yo solo quito la tierra y lo pulo para que brille, pero el diamante sigue siendo tuyo. Respeto tus giros y tu personalidad por encima de todo.
¿Qué diferencia hay entre corrección de estilo y ortotipográfica? Para no liarnos: la ortotipográfica es la limpieza (tildes, comas, errores de teclado). Es el «aseo» necesario. La de estilo es la arquitectura: es el ritmo, la fluidez y la claridad. Para un resultado profesional, lo ideal es trabajar ambas capas.
¿Cómo trabajaremos juntos? Nada de papel. Todo es digital y transparente. Tú eliges la herramienta: podemos trabajar en Google Drive para comentar el texto en tiempo real, o mediante Word, o sobre PDF. Verás cada sugerencia y tú siempre tendrás la última palabra. Es una colaboración cómoda y sin complicaciones.
¿Cuánto cuesta que revises mi texto? Cada historia es un mundo, por eso trabajo con presupuestos personalizados tras leer unas páginas de tu obra. Para que te orientes: la corrección completa (estilo + ortotipografía) suele rondar 1 € por cada 1.000 caracteres.
Da el primer paso. A veces, solo hace falta una mirada nueva.
Un texto que se entiende y se siente, llega más lejos. Cuéntame en qué fase estás con tu manuscríto y buscaremos la forma de que tus textos crezcan.

