Corrección de maquetación

Tu obra, lista para leer

Una vez que el libro ya está diseñado, realizo una revisión final sobre el formato definitivo. Es el último paso necesario para detectar esos fallos que surgen al volcar el texto al programa de maquetación: un salto de página extraño, una palabra mal cortada o una coma que desapareció en el volcado.

Mi objetivo es que nada visual interrumpa la lectura. Me ocupo de vigilar las líneas viudas y huérfanas, los desajustes en los márgenes o cualquier pequeño detalle que se haya escapado en la composición. Así me aseguro de que, cuando el libro llegue a las manos del lector, la experiencia sea impecable y la atención se quede solo en tus palabras.